Hoy tuve un día de lo más normalito, sin ningún sobresalto, la rutina de todos los días, sin nada añadido. La rutina siempre hay que adornarla de alguna manera pero hoy decidí no hacerlo, lo único distinto es que estoy intentando contar algo.
Me preocupa este invierno-primaveral de mi Galicia, tendríamos que estar sintiendo el frío en nuestros huesos y es todo lo contrario, si no fuera el puñetero trabajo podría pasar parte del mediodía-primera hora de la tarde tomando el sol, a partir de las 19 horas hace fresquito.
Es el fenómeno cambio climático que siempre tengo en mente.
A pesar de estos días calurosos siento frialdad en mi persona, no consigo levantar el vuelo, mis pensamientos y mis dudas me embargan.
Trato de no insistir en el tema pero la poderosa mente va por sí sola.
Son muchas cosas las que trato de poner en orden, no son materiales, y no consigo encontrar el camino. Espero encontrarlo pronto.
Estuve un ratito con mi precioso nieto.
Hasta mañana.